Son llamadas reliquias de segundo grado. Esto quiere decir objetos que usó una persona que está en el cielo y se las venera como cosas preciadas de San Agustín Roscelli en este caso concreto, aclaró el padre Pedro. Los pertenencias valiosas del fundador de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción arribaron a Arroyo Seco y fueron recibidas con gran alegría de parte de maestras y alumnos. Se trata de un gorro, una camisa y anteojos que una comitiva de Rosario dejará en la localidad hasta el próxima 17 de agosto que continuarán su curso hacia la localidad de Capitán Bermúdez.
"Las reliquias nos recuerdan que todos estamos llamados a ser santos, el padre San Agustín Roscelli no ha hecho cosas extraordinarias pero sí ha hecho cosas ordinarias de acuerdo a lo que eran las necesidades de su tiempo y respondió sacerdotalmente a esas necesidades- aclaró el párroco local Pedro Pergañeda- Dios no nos pide cosas extraordinarias, alguna vez nos pide algo más pero lo normal es que yo cuando todos los días me levanto tengo que sonreír, cuando salgo de mi casa saludar, no hablar mal del otro, trabajar como buena persona pero lo tengo que hacer de manera extranormal, extraordinaria, ese es el ejemplo", concluyó el sacerdote.


