Vecinos del barrio del Puerto reiteraron reclamos acerca de la empresa cerealera a raíz del polvillo que generan la carga de los barcos. Al haber vientos desfavorables para los residentes de la zona el ambiente se tornó espeso y los umbrales y ventanas de los hogares amanecieron envueltos de polvillo de espeles de cereal.
No solo el ambiente sino que la vegetación del lugar se vieron afectadas por la polución inclusive puede notarse el rastro hasta en vehículos que están estacionados en el lugar. Un vecino declaró: "a nosotros nos queda la parte gruesa pero también hay que tener en cuenta que lo más fino el viento se lo lleva y perjudica al resto de la ciudad". Las imágenes nos muestran hasta las bolitas de paraiso cubiertas totalmente de polvillo cerealero pero lo que más urge es que lo que menos se ve, también llega hasta el centro de la ciudad y es sumamente perjudicial.

