El hecho se registró el día jueves al mediodía. Bruno salía de su trabajo en una panadería ubicada en la calle San Martín y se encontraba caminando de regreso a su domicilio. Al llegar a la intersección de Humberto 1º y San Martín observa que una moto en la cual se movilizaban dos personas detiene la marcha y luego acelera el paso. Este accionar le resultó sospechoso a Bruno por lo cual predijo que los masculinos podrían dar vuelta la manzana.
Sin embargo, en ese momento ni la panadería cercana estaba abierta ni había personas transitando por el lugar. Por tal motivo, decidió continuar camino hasta la esquina de Colón y San Martín. Allí es interceptado por la motocicleta. Uno de los ocupantes desciende de la misma, lo golpea en el pómulo derecho y le exige la billetera.
Como bien expresaba Bruno: "Se la doy, la abre, pero mucha plata no tenía; sólo $200. Me insinúa que le dé más plata y hace referencia a que yo era el dueño de la panadería. Le dije que era un simple empleado entonces el conductor de la moto le grita unas palabras y se fueron. Se llevaron
únicamente la billetera en la cual tenía documentación y una tarjeta SUBE." Al parecer, los delincuentes tenían un dato erróneo. Habrían creído que Bruno era el dueño de la panadería en la cual trabaja. Y añadió: "Me puse a pensar pero no lo reconozco al ladrón. Cuando se fueron, me vine a mi casa, hablé con mi mujer porque quería dejarla tranquila y de ahí me paso a buscar mi suegro y fui a la Comisaría. Realicé la denuncia correspondiente e inmediatamente dos patrulleros salieron a recorrer la zona pero los delincuentes no fueron encontrados. También me enviaron a la clínica de Maiorano para que me revisaran el golpe."
