Los vecinos que residen en el barrio Puerto han reunido firmas con el fin de detener la instalación de una termoeléctrica en dicho sector de la ciudad. Entre sus argumentos figuran los problemas ocasionados por otras dos empresas aledañas, Dreyfus y Toepfer, cerealeras de renombre, que ocasionan grandes cantidades de polvillo. Según el parecer de los vecinos, el asentamiento de una nueva empresa acarrearía un nuevo problema para la población del barrio, sumado a los importantes inconvenientes de salud que presentan, con cuadros definidos de asma, alergias y rinitis.
Desde el personal del Ministerio de Medioambiente se informó que existen tres instancias para impedir la instalación de una empresa. La primera de
ellas es la aprobación municipal del uso del suelo. Con respecto a esto, los vecinos expresaron que Toepfer se encuentra a 300 metros de la edificación de una casa y pretenden descubrir por qué el municipio ha aprobado el uso del suelo por parte de la termoelétrica. Al parecer, la misma se inscribiría en una categoría 3 en lo referido a impacto ambiental ocasionado en el área circundante.
La respuesta brindada desde el Ministerio es la siguiente: "Cuando se instalaba una cerealera estábamos todos contentos porque era un punto de desarrollo y progreso hasta que nos dimos cuenta de que eso trae muchos problemas. Lo principal es el reordenamiento territorial que la ciudad debe hacer porque las empresas quieren estar y los vecinos quieren vivir. El municipio y el Concejo tienen que desarrollar un plan de reordenamiento urbano de tal manera que a futuro se puedan evitar esos conflictos y mientras tanto resolver aquellos que tienen. Pero el municipio define el emplazamiento inicial."
La segunda de las instancias de aprobación es la del estudio de impacto ambiental y su posterior evaluación. Esto se encuentra a cargo de los técnicos del Ministerio de Medioambiente. Como bien expresaba el Ministro Jacinto Esperanza: "La conformidad del lugar la da el Intendente pero existen limitantes que dentro del estudio de la evaluación hacen que algo no puedan estar en ese lugar. La termoeléctrica por el momento está en evaluación. Nosotros desde acá no hemos hecho ningún dictamen aún." No obstante, la vocera del barrio Puerto, Edith San Segundo expuso que al tratarse de una industria categoría 3, el impacto ambiental puede llegar a ser potencial.
Así las cosas, la ingeniera presente en la reunión, Liliana Boggio, argumentó: "La categoría 3 implica que dicha empresa presenta una gran cantidad de empleados y un uso de energía importante. No quiere decir que algo va a explotar por ser categoría tres. La categoría la da una fórmula que comprende muchas cosas, incluso el tamaño. No debemos confundir esto."
La última instancia de aprobación es la proporcionada por el municipio que autoriza o rechaza la habilitación de una empresa. Puede suceder, según lo debatido, que ambientalmente la empresa no genere problemas pero la gente no la quiere en ese lugar por lo cual debe frenarse su instalación.



