Al parecer, según la versión indicada por Gilberto, vecino de la localidad, los delincuentes habrían abandonado el vehículo después del choque, decidiendo continuar su itinerario caminando. Así, fueron golpeando las puertas de algunos domicilios, solicitando auxilio y argumentando que habían sido víctimas de un robo, motivo por el cual necesitaban un remis para trasladarse.
De acuerdo a las palabras de la esposa de Gilberto, domiciliados en Belgrano y Churchil: "Escuché que ladraban los perros entonces me asomé a la ventana, abrí la cortina y vi a dos personas. Me pidieron si podía llamarles un remis porque les habían robado pero les dije que no tenía crédito. Presentí que eran ladrones. Tenían sangre en el rostro y la cabeza." Gilberto, su marido, continuó el relato: "Veo a estos individuos que siguen por la calle Belgrano; golpean en la casa que habían robado ayer a la
mañana. Ellos no me ven que los sigo. Llegan hasta la calle Baigorria y yo mientras tanto iba siguiéndolos con el teléfono en la mano, hablando con el Comando Radioeléctrico. Aparece Nicolás Chiconfrondi, el dueño de la casa en la que ayer unos delincuentes habían ingresado. Él me alerta dónde estaban los ladrones. Afortunadamente a uno pudimos reducirlo pero el otro escapó. Luego de esto, procedieron con el operativo los efectivos policiales. Los patrulleros actuaron por toda la zona." Y añadió: "Se cree que eran tres los delincuentes. El malviviente que fue capturado sostuvo que eran oriundos de San Nicolás y que uno de ellos vestía buzo blanco. Estamos muy nerviosos. No podemos dormir ni salir con tranquilidad."
