La víctima se encontraba circulando desde San Nicolás, donde había sido solicitado, hasta la ciudad de Arroyo Seco. Las dos personas que habían llamado al remis indicaron como destino de llegada la calle Independencia.
Todo transcurría con normalidad hasta el momento en el que el remisero comienza a sospechar que los masculinos iban a robarle. De esta manera, detiene la marcha del auto y desciende del mismo, dejándolo encendido. Acto seguido alerta a un chofer de colectivo, solicita su ayuda y pide la pronta comunicación con la policía. Apenas el remisero abandona el vehículo, los delincuentes se dan a la fuga con el auto.
Inmediatamente, procede a realizar la denuncia correspondiente. En contacto con personal policial toma conocimiento de que los delincuentes habían emprendido la huida hacia la calle San Martín al fondo. Allí la travesía culmina con un choque por parte de los ladrones. Ambos terminaron en la zanja frente a las piletas decantadoras. En el parabrisas del vehículo pueden registrarse los impactos de las cabezas de los delincuentes producto de la embestida.
