La alarma de una vivienda camino al Rowing Club dio alerta a los vecinos del barrio que rápidamente se llegaron al lugar para comprobar que se hallaba forzada y abierta una de las puertas. Dentro se encontraba desorden pero al ser sorprendidos por el sonar de la sirena, los delincuentes huyeron de lugar.
Sin embargo la otra vivienda no corrió la misma suerte ya que los ladrones ingresaron levantando un tejido y arrancaron los caños de agua que se encontraban en obra para llevarlos. Vecinos contaron que no habría sido la primera vez que esta casa fue robada, ya que en otra oportunidad le habría sucedido algo similar.
