Muchas calles de nuestra ciudad padecen el mismo problema y los reclamos de los vecinos se hacen cada día más notorios. Es el caso de los vecinos que viven cerca de la empresa que produce biodiesel y de la papelera que funciona a su lado, en el extremo norte de la ciudad. El estado del pavimento y las veredas, que no resistieron el paso sistemático de los camiones de gran porte que ingresan y egresan de la planta, motivó un nuevo reclamo ante el municipio, ya que es casi imposible transitar con los vehículos particulares. Los pozos son de tal magnitud, que hasta la semana pasada, se quedó detenido un camión al engancharse su paragolpes trasero y tuvo que ser asistido por otro vehículo del mismo porte.
Han llegado aportes provinciales para obras menores y los vecinos reclaman los arreglos de manera urgente.
