Un matrimonio de nuestra ciudad regresaba desde la ciudad de Rosario y al ingresar al acceso y pasar por delante de un negocio que poseen, observaron una moto y varios masculinos intentando ingresar al local. El llamado al 911 nunca fue atendido y sólo se fueron los sospechosos al no poder lograr su cometido y no por la presencia policial.
El relato termina siendo inverosímil: "No puedo creer que en nuestra ciudad estemos a merced de delincuentes y nadie nos proteja", dijo la señora, conocida comerciante de la zona. "Llegábamos con mi marido y vimos una moto estacionada frente a nuestro local y al parecernos sospechosa la actitud, nos quedamos observando y llamamos al 911 para que ellos se hicieran cargo. Nunca atendieron. Llamamos a la 27 entonces. Le dimos la información del color de la moto y algunas cosas más. Pudimos observar que tenían intenciones de ingresar. Nos quedamos una media hora, volvimos a llamar y nos dijeron que ya iban a ir. Tenemos que agradecer que no pudieron entrar y desistieron. Nos retiramos y al llegar a la comisaría encontramos un agente lavando el vehículo arriba de la vereda".
La indignación de la pareja fue muy grande, aunque no tuvieron una mala reacción. El matrimonio no actuó en ningún momento y siempre esperó la presencia policial que nunca llegó. "Hablamos con mucha gente a las que le han robado y no tienen respuestas", terminó diciendo quien no fue damnificada porque el lugar del negocio está muy bien cuidado, pero por el edificio y no por la policía.
