El comercio de carnes y comestibles se encontraba a punto de cerrar cuando un malviviente apuntó con un arma a la empleada del lugar, que con vos de miedo llamaba insistentemente a la dueña, que se encontraba en la habitación contigua al negocio. La propietaria dándose cuenta de que algo raro estaba sucediendo corrió hacia afuera por la puerta contigua al comercio y ve al ladrón huir con el dinero recaudado, con bronca y valor corre detrás de él sin poder alcanzarlo.
