Su antiguo dueño, Cipettini ya habĂa sido noticia varias veces tras robos y saqueos en el lugar, motivo por el cual se vio obligado a abandonarlo. Meses más tarde el mismo predio fue habitado por una pareja, con consentimiento del mismo propietario.
En la madrugada del primer dĂa del año Alexis llegĂł de trabajar y se fue a dormir, minutos más tarde fue alertado por personal policial en la puerta de su casa. Los oficiales le consultaron si residĂa allĂ ya que una persona que circulaba en camioneta por el lugar los habĂa alertado al divisar, aparentemente a dos masculinos sustrayendo objetos.
Al parecer segĂşn declarĂł el joven, los delincuentes aprovecharon el descanso del mismo ingresando al predio para robar. En tanto, los objetos de más valor, afortunadamente para sus dueños, fueron recuperados gracias a que los ladrones los arrojaron mientras huĂan tras notar la llegada de la policĂa.
