Iara Martins, propietaria del departamento en donde se produjo el robo, sostuvo que se encontraba de viaje cuando tuvo noticias de lo sucedido. El hecho ocurrió por la noche. Su novio y una amiga de Iara arribaron al lugar un poco más tarde de lo habitual cuando encontraron que la puerta del balcón había sido forcejeada.
Entre las pertenencias sustraídas se encuentra una computadora en la cual había registrada información de gran importancia dado que la víctima se desempeña como arquitecta. Como bien mencionaba Iara: "Tenía un disco extraíble donde hacía backup de todo. Tiene mucho valor para mí porque ahí guardaba toda la información. No es algo que le pueda servir a todo el mundo. Hay una de las computadoras que es muy técnica, es para alguien especializado. Mas allá de que puede tener un costo no es algo tan fácil de vender en el mercado, yo lo uso para hacer modelos de 3D."
El edificio cuenta con cámaras de seguridad monitoreadas pero en las imágenes capturadas por la misma no se pudo visualizar a los delincuentes. También se estima que las cámaras municipales no se encontraban en funcionamiento en ese momento.
