Marcelo Moncaglieri contó que la llave sueca, con la cual se le daba cuerdas al antiguo reloj, siempre estuvo guardada en su taller. Al parecer, su abuelo Eugenio Mocaglieri era el encargado en ese entonces de llevar a cabo esta tarea. Si bien no ocupaba un cargo público en el municipio, siempre tuvo a su cargo dicha labor y se estima que se debía a que su vivienda estaba próxima al reloj.
Gracias a una iniciativa del Concejal Roberto Paolini, el reloj está siendo reacondicionado para volver a colocarse en la intersección de las calles Humberto Primo e Independencia. El día de la inauguración se tendrá presente este detalle histórico.


