Esto se debe a las “cargadas” que seguramente han sido pergeñadas por gente simpatizante de otro club de nuestra ciudad.
De esto hablamos cuando decimos que hay que volver al “folklore del fútbol”. Si bien otros pueden decir: “hay gente que no tiene para comer y acá se tira comida”, la preferencia de muchos es que ocurran este tipo de gestos que no los de pintar frentes de los clubes, como ha pasado o de hacer estallar bombas de estruendo de grueso calibre para festejar, tanto victorias como derrotas.
Seguramente la vida dará revancha a quienes hoy deben padecerla, pero es imprescindible volver a este tipo de celebraciones y no las que generan disturbios, enconos y daños auditivos en personas mayores, niños y animalitos.