Unión no pudo otra vez llegar al campeonato. Otra vez la frustración de llegar a la final y no poder, pero hay que convenir que se encontró con el mejor equipo del torneo y el que hace diferencias siempre. Cuando tuvo la posibilidad de presionar y no dejar pensar a su rival, lo doblegó. Empezó todo parejo y con Unión dándole el balón a su rival y explotando las contras. Tuvo un buen tiro libre que sacó con esfuerzo Tomasini, un cabezazo que salvaron en la línea y poco más. Porvenir fue con pocas ideas y sólo un remate de Ramírez y un cabezazo de Rojo fueron sus aproximaciones.
La expulsión de Papetti condicionó al “Panza” y envalentonó al local, que fue mejor en todo el segundo período. De todos modos Unión se las ingenió para alargar el partido, pero ya resignado, no atacó más y se expuso al buen juego del ahora bicampeón. La victoria llegó a los 13’ del primer tiempo suplementario cuando llegó desde la derecha un pelotazo cruzado, Ruelli y un defensor estaban agarrados al borde del área, para Bianchi no pasó nada, el balón lo recogió Figueroa, que definió muy bien ante la salida de Riganti, que nada pudo hacer.
Desde allí Unión sólo fue desesperación y pelotazos “a la olla” que no dieron su fruto. Fue más Porvenir en las dos finales y terminó siendo el justo ganador de esta final. Logró el bicampeonato y el tercero en cuatro años.