No es la primera vez que le sucede un hecho de esta índole. Eran aproximadamente las 12:30 hs del mediodía y Cipettini, el dueño de la vivienda asaltada, se encontraba a punto de almorzar en una de las mesas que tiene fuera de su casa.
Sin embargo, fue interrumpido por cinco masculinos que ingresaron en su domicilio con el fin de robarle. Los mismos se encontraban armados: portaban cuchillos, machetes y un revólver. Si bien uno de ellos se encontraba con el rostro cubierto, Cipettini pudo reconocer a los restantes ladrones ya que percibió que sus caras eran familiares.
Los malvivientes arrojaron al vecino de su asiento, lo arrastraron hacia el interior de la vivienda y lo maniataron. También lo golpearon.
Entre las pertenencias sustraídas se encuentran algunos electrodomésticos y artefactos de comunicación como un teléfono y una radio, dos baterías antiguas, $500 que el vecino llevaba en su bolsillo y unos ahorros de alrededor de $200. Además, los delincuentes lograron llevarse medicamentos y utensilios antes de marcharse. Según las palabras del vecino: “Dejaron todo desparramado. Revolvieron todo y desparramaron los documentos. Se llevaron el teléfono y me dejaron incomunicado sin poder dar aviso a la policía. También se llevaron las llaves de la chata pero yo tenía otra copia.”
Cipettini pudo desatar los amarres de sus manos y pies y así poner en marcha su vehículo para conducir hasta la ciudad y alertar al Comando Radioeléctrico. Afortunadamente, en el camino de ingreso al pueblo se encontró con personal policial y les comentó lo sucedido. De esta forma, realizó la denuncia correspondiente y sus datos fueron registrados pero aún no hay novedades ni la policía se hizo presente en su domicilio.