La leche con bizcochos que repartÃa en cada salón y acaeciendo la distraÃda cuando sabÃa que algunos de los alumnos no desayunaban en sus hogares dándole un bizcocho extra con una sonrisa cómplice de amor. Hoy no dejó ella, sÃ, quien fuera una grande y no una simple portera, más bien reemplazante de todas las mamás en el momento de dar un medicamento, de acompañar a los chicos al médico cuando tenÃan una dolencia y hasta cambiarlos de ropa cuando un imprevisto les sucedÃa. Algunos de los cuales, ella señalaba como sus hijos de la vida, "TITA" LA PORTERA SERA RECORDADA POR SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES Y EL DE CADA UNO DE SUS "HIJOS". GRACIAS!