Durante este fin de semana, el hijo menor del Intendente municipal sufrió un hecho violento cuando regresaba a su domicilio. Nizar Espero brindó detalles acerca de lo sucedido.
Era el domingo aproximadamente a las 7 de la mañana y el Intendente se encontraba esperando a su hijo menor de 17 años que regresaba de divertirse. Cuando arriba a su domicilio, su hijo estaba muy asustado y shockeado y comienza a contarle lo sucedido. Inmediatamente acudieron a la Comisaría local para asentar la denuncia.
El menor se encontraba con unos amigos y antes de dirigirse a sus casas, decidieron realizar una parada en una de las panaderías conocidas de la localidad. Luego, se dirigieron hacia sus domicilios y alrededor de 10 metros de la casa del Intendente, su hijo es interceptado por un auto. Cuatro masculinos descendieron del vehículo y le pidieron la entrega del celular. El menor se negó a entregarles el móvil por lo cual sacaron un caño de gas que llevaban en el rodado y lo agredieron en una de las extremidades inferiores. En ese momento, el hijo del Intendente decidió salir corriendo y encuentra, afortunadamente, a pocas casas de la suya a un vecino que se encontraba en la vereda.
Como bien mencionaba Nizar Esper, los malvivientes eran oriundos de la ciudad de San Nicolás y en el transcurso de la madrugada habían golpeado y robado a otras personas. Si bien no portaban armas de fuego, sí llevaban este caño de gas con el cual agredieron a su hijo.
Asimismo, el Intendente quiso destacar el trabajo realizado por los inspectores de tránsito quienes fueron los que detectaron la situación y pudieron acorralar al vehículo, dando aviso posteriormente a la Seccional Nº 27 y al Comando Radioeléctrico. El trabajo fue en conjunto.
Con respecto a las lesiones sufridas, el Intendente sostuvo que su hijo se encuentra bien de salud. Sin embargo, resaltó la impotencia del momento de sentir que estos delincuentes no tienen límites y los daños ocasionados podrían haber sido agravados.
Desde el municipio, comentó que se están llevando a cabo todas las gestiones posibles para prevenir estos hechos de inseguridad que afectan a todos los ciudadanos. El desamparo es colectivo. También desmintió el hecho de que el accionar policial haya sido más efectivo por encontrarse su hijo involucrado en la situación. Y agregó: “No quiero que los vecinos saquen conjeturas erróneas. Estas son las consecuencias de ser un funcionario público y lo entiendo pero esto no apunta a una clase social, ni discrimina a nadie. Es la sociedad en la que estamos viviendo. Te pueden matar absolutamente por nada.”
Por el momento, los delincuentes se encuentran detenidos y el día de ayer, domingo, fueron trasladados a Rosario.