Tras las intensas lluvias que vienen azotando nuestra localidad, los vecinos del barrio Mirador del Río presentaron sus reclamos a los medios de comunicación locales. Es el tercer día consecutivo que no pueden movilizarse con normalidad dado la gran cantidad de barro que hay en las calzadas.
Como bien mencionaba Esteban Díaz, vecino afectado por el temporal, la circulación se hace dificultosa debido a que muchas familias no cuentan con movilidad propia. Así, el ingreso y salida del barrio resulta una odisea. En su caso personal, Esteban debe viajar a una localidad vecina para cumplir con la jornada laboral. Desde su vivienda hacia la parada de colectivo cuenta con 2 kilómetros de recorrido que debe transitarlos de manera autónoma, embarrándose en cada oportunidad.
Asimismo, los más pequeños del barrio no pueden concurrir a los colegios y por consiguiente pierden días de estudio. Además, ni remises ni ambulancias ingresan por estos caminos cuando las precipitaciones han sido intensas por lo cual se encuentran incomunicados completamente. Según Esteban: “Tengo un bebé de apenas días y debía hacerse algunos chequeos de rutina así como estudios cardiológicos. Dado las condiciones climáticas, esto debió ser postergado para la semana próxima cuando el camino esté transitable y en mejores condiciones.” Rubén, otro vecino damnificado, sostuvo que en Playa Mansa la situación es similar.
Las respuestas por parte de las autoridades, aseguran, son inexistentes y lo único que ofrecen es una sumatoria de excusas: las maquinarias son insuficientes o se encuentran faltantes o bien el presupuesto escasea. Incluso, les han fundamentado que es necesario que aguarden a que el agua cese y que las demandas correspondientes a los campos ya han sido efectuadas.
Mientras tanto, los vecinos del Mirador del Río no pueden continuar con sus quehaceres cotidianos. Así, solicitaron soluciones inmediatas para este
asunto. Rubén lo expresaba de esta forma: “Necesitamos aunque sea el mínimo bienestar. Hasta la iluminaria estamos comprando nosotros los vecinos del barrio para poder tener una vida digna.”