En las últimas fechas los aumentos del importe de luz fueron de gran magnitud. Varios ciudadanos se mostraron molestos por estos desfasajes en las tarifas y manifestaron sus quejas a los medios locales.
Un vecino de nuestra localidad decidió brindar detalles acerca de los considerables costos que deberá afrontar para saldar el impuesto de luz de su comercio. Como bien comentó, durante el periodo que abarca el 6 de enero de 2017 abonó una factura de $1.693, 36. En el ciclo siguiente la boleta nunca llegó a su domicilio pero por otros medios pudo constatar que debía saldar una suma de $672, 94. Sin embargo, este bimestre la suma a pagar es de gran consideración: $39.094,09.
Sostuvo que si bien llevó adelante un seguimiento de su consumo personal, el cotejo de facturas y gastos no coincide por lo cual pudo detectar una error. De acuerdo con el servicio de energía eléctrica, su consumo data de alrededor de 15.798 kilowatts. Según su parecer, es evidente que no solamente la medición ha sido fallida sino que además, equívocamente o no, se han trasladado los kilowatts consumidos durante el bimestre anterior a la factura del presente mes. De este modo, al adjuntar ambos consumos, el precio final a abonar resulta incrementado dado el aumento del 40 % que se registró en este servicio. Como bien afirmaba el vecino: “Esto produce que el excedente de kilowatts que uno tiene al momento del consumo te lo cobren con un aumento, más el excedente que también se cobra con un porcentaje más. Así se transformó una boleta impagable.”
Su experiencia es la misma que la de muchos otros comerciantes que no saben cómo deben proceder en estos casos. Por lo tanto, hace extensivo su pedido de una pronta reivindicación de esta situación y solicita que desde Defensa del Consumidor o el municipio mismo se tome alguna medida. Y agregó: “Nos vemos directamente afectados si a esto le sumamos una cantidad de impuestos extras; se nos hace imposible seguir manteniendo un comercio.”
Desde la EPE, manifiestan que el consumo de dicho comercio ha sido corroborado y por lo tanto es correcto. Sostienen, además, que lo conveniente es que el vecino interesado se acerque personalmente para poder abordar una solución y evacuar cualquier tipo de inquietud ya sea con respecto a la cantidad de días que abarcó el consumo o hacer una revisión del medidor para chequear su funcionamiento.