Héctor, un vecino de Arroyo Seco, brindó detalles acerca de un pormenor que tuvo que sobrellevar el pasado día domingo.
El mediodía transcurría con normalidad. Héctor se encontraba almorzando con su familia en su domicilio ubicado en calle San Martín al 1500. De pronto, sus perros comienzan a ladrar de manera muy fuerte por lo cual Héctor decide averiguar qué estaba sucediendo. En una casa vecina, tres masculinos estaban espiando por la cerradura, intentando divisar algo en el interior de la vivienda. Se da aviso al Comando Radioeléctrico y el mismo se hace presente en el lugar por lo cual la situación logra calmarse y se marchan.
Sin embargo, media hora después, los canes se alborotan y comienzan a ladrar nuevamente. En ese momento, entonces, Héctor decide increpar a los masculinos y les solicita que dejen descansar a los vecinos del barrio. Una de estas personas le contesta de manera grosera y le dispara dos veces a Héctor. Afortunadamente, las balas no dieron en ninguna parte de su cuerpo pero, según afirma Héctor, pasaron muy cerca de él.
A partir de lo sucedido, el vecino manifestó su indignación con respecto al tema seguridad y sostuvo que los delincuentes no tienen un límite ni presentan miedo alguno: “Están dispuestos a matar o a herirte con un arma de fuego”. Desde su opinión, los policías no pueden proceder a actuar porque son menores y en las oportunidades en que son apresados, los señores fiscales los liberan a la brevedad. Y agregó: “Son los mismos de siempre, ya se conocen las identidades de estas personas, tienen que hacer algo por nuestra ciudad. No se puede vivir más así.”