Durante esta mañana, una de las vecinas del barrio Virgen del Luján se comunicó con Arroyoaldia para informar acerca de la situación desesperante que están viviendo.
Jaquelina, designada como Delegada barrial junto con otra compañera, describió el contexto en el cual intentan continuar con sus vidas. Así, hizo referencia a las recurrentes crecidas del arroyo lindante a las viviendas del barrio y también mencionó los pormenores que deben enfrentar diariamente. Por su parte, Jaquelina tiene tres hijos pequeños y se encuentra habitando un domicilio que con generosidad le posibilitó un vecino; este último, que también fue víctima de las inundaciones pasadas, decidió trasladarse a una vivienda alquilada.
El objetivo es realizar un reclamo al municipio y hacerlo extensivo a toda la población para que todos los ciudadanos puedan tomar conocimiento de este hecho. En primer lugar, expresó que la única ayuda recibida desde el momento ápice de la inundación fueron unos pocos bolsones de mercadería repartidos por el Ejército. En el Complejo “Los Tiburones” solamente obtuvo un bolsón de pañales y, si bien necesitaba colchones, éstos no les fueron distribuidos.
Luego, mencionó la problemática de las viviendas. Las inundaciones dejaron a familias anegadas completamente y pérdidas que van desde objetos materiales y documentación hasta las casas de construcción. La mayoría de las viviendas fueron arrastradas por la corriente del arroyo dejando a sus dueños en la calle. De esta forma, relató que en los días de lluvias el arroyo crece en un periodo de poco tiempo por lo cual pasan las noches en vela, sin poder descansar y temiendo por su integridad física y la de sus hijos. Por tal motivo, cuestionó duramente la demora que está teniendo la entrega de viviendas móviles ya que la espera se está haciendo insostenible y cuando se dirige y pregunta tanto a funcionarios como secretarios municipales, éstos aparentemente esquivarían el problema y pospondrían siempre las fechas del acuerdo.
Asimismo, se refirió a la imposibilidad que tienen de poder re-equipar sus viviendas y amoblarlas nuevamente porque la mayoría de las familias del barrio viven de trabajos discontinuos que les impiden poder afrontar tantos
gastos. Según sus propias palabras: “Ellos (los funcionarios municipales) creen que uno va a molestarlos por gusto pero no es así. Queremos que tengan preparado el predio para que nos puedan dar a nosotros las casas móviles pero no hacen nada”.
Con respecto a este último tema, Jaquelina añadió que el municipio es el encargado de reacondicionar el predio asignado; por tal motivo, hasta el momento en que no estén instalados los servicios cloacales, de agua y electricidad, la empresa de construcción de las unidades móviles no podrá comenzar con su trabajo. Y agregó: “El Intendente no da la cara con los vecinos de este barrio, no se comunica con nosotros y no tenemos respuestas de nadie.”
También expresó que las familias del barrio Virgen del Luján no fueron beneficiadas con los $7.000 entregados a los damnificados del barrio Güemes y del barrio El Ombú. Desde la municipalidad se argumenta que, dado que la población del barrio Virgen del Luján recibirá las viviendas no pueden ser otorgados del beneficio económico. No obstante, Jaquelina insiste en que esto es un hecho injusto porque el barrio Virgen del Luján fue tan perjudicado como muchos otros vecinos. Mientras tanto, ya han transcurrido 4 meses desde el episodio de las anegaciones y aún siguen esperando poder volver a recomponer sus hogares mientras las autoridades delegan sus responsabilidades. Como bien expresó Jaquelina: “Las casas quedaron deterioradas, rajadas, la humedad no se va del interior y nosotros tenemos que dormir igual en este lugar con los chicos. Ellos no comprenden eso, no saben lo que es ese dolor”.
Por último, solicitó la colaboración de toda la población. De acuerdo a su testimonio, las familias instaladas en el barrio Virgen del Luján llevan una convivencia en ese espacio de más de 20 años y siempre lo hicieron con mucho sacrificio, trabajando arduamente para satisfacer sus necesidades básicas. Pidió, de esta forma, que el barrio no sea juzgado por un grupo menor de personas de mala procedencia que delinquen y dejan una mala imagen de lo que realmente son las familias del barrio.