Esto llevó a que el mismo perdiera el control del camión y el Chevrolet Corsa quedara incrustado casi debajo del mismo. El conductor del auto venía pasando al transporte que circulaba por mano derecha, y al frenar perdió el control del mismo ocasionando así la colisión.
"Fue una desgracia con suerte porque se podrían haber metido abajo y venían cuatro ocupantes", declaró Alejandro que concluía de descargar en Rosario para regresar hacia San Nicolás de donde es oriundo. Afortunadamente todos los protagonistas del suceso resultaron ilesos.