La ex secretaria de Gobierno Susana Nieri se reunió esta mañana con el intendente Nizar Esper y decidió rechazar el puesto de trabajo ofrecido por el Ejecutivo en el corralón municipal: "Le agradecí la propuesta pero por mí y por mi familia que me lo pidió, me quedo en mi casa, si me necesita para algo, voy a estar", dijo visiblemente conmovida con la situación."Los empleados conmigo siempre fueron buenísimos, son cosas que pasan, yo no me siento culpable de nada, son cambios que el intendente tuvo que hacer. Si era por mi familia al día siguiente renunciaba, lo quise pensar, trabaje muchísimo, pero mi familia no quiere seguir exponiéndome, me tengo que ir y disfrutar mas de mi casa", expresó.
La ex integrante de la fuerza policial dejó muy en claro que no se sintió sobrepasada por el cargo, ni superada por la responsabilidad que conllevaba, e inclusive admitió que si el intendente no se lo pedía, hubiese seguido en Gobierno tranquilamente: "Aprendí mucho y trabajé un montón. Todos los días en todas las áreas. Tal vez si me hubiese dedicado solo a lo mío lo hubiese podido hacer mejor. Pero estuve siempre en todo. No soy política, pero entiendo las reglas del juego y me tengo que ir. Ojalá que a Olivé le vaya muy bien".
Nieri brindó datos de importancia con respecto a los sucesos registrados en la madrugada del 1 de enero: "A la fiesta del Rowing yo no le di el permiso, el intendente autorizó al presidente del club a que se realice como tantas otras fiestas que ya se hicieron, yo no quise participar por mi parentesco. El pub Jerry´s lo mismo. La habilitación la realizó Gabriel Olivé por el mismo motivo". Vale decir que ni Esper ni Olivé aclararon esta situación fundamental para las críticas que Nieri estaba recibiendo.
Con respecto a los disturbios registrados a la salida del Rowing informó que se enteró por un llamado de la GUM de lo que estaba ocurriendo, y que personal de Tránsito no estaba al momento de los incidentes cuando la lluvia comenzó a caer con intensidad . "Quizá porque llovía, no tenían capa, no lo sé, pero no estaban. Y a la salida de la fiesta electrónica lo mismo".
Finalmente recalcó que Punta Stage estaba habilitado como boliche desde el año 2015, y que desde entonces funcionaba como tal todos los fines de semana, sin tener la obligación de informar qué tipo de fiesta se iba a realizar. "Ellos tenían que presentar solo los recibos del pago de adicionales y a la vez estaban notificados formalmente de que estaba prohibido hacer fiestas electrónicas en la ciudad".