Momentos de mucha tensión se vivieron esta mañana, cerca del mediodía, cuando una mamá descendió de su Ford Focus estacionado en Belgrano al 700, y cerró la puerta, quedando la llave y su pequeña bebé en el interior. El auto se cerró automáticamente, y ya no pudo volver a ingresar, desesperándose a medida que pasaban los minutos, y su beba lloraba en el interior del vehículo, en una jornada de mucho calor. Como no pudieron contactar a ningún cerrajero, llamaron a Bomberos Voluntarios, que en primera instancia evaluó romper el vidrio, hasta que finalmente optaron por forzar la puerta y la mamá se abrazó con su beba, que estaba fuera de peligro. ¡Qué susto!