Melisa Giancrisostomo se mudó hace algunas semanas con su pareja y su hijo a una vivienda de calle General López al 700. El barrio le pareció agradable y la cercanía de la propiedad con una carpintería le daba la sensación de estar siempre en compañía, pero bastó que la carpintería no trabaje y que ella deje su casa sola una hora y media al salir a caminar; para que algún delincuente ingrese a la vivienda a apropiarse de lo ajeno. La periodista del diario La Posta relató que al regresar a su casa antes de las 20 horas del día martes no se percató del robo, y que fue recién cuando su pareja fue a buscar a un galponcito trasero, cuando advirtieron el faltante de importantes herramientas que el hombre utiliza para trabajar: Se llevaron una motosierra Gamma 62 x 22 pulgadas 62 cc, una amoladora Black & Deker color naranja y una agujereadora Black & Deker color naranja. "Son herramientas que Raúl utiliza para trabajar y que en lo inmediato no vamos a poder comprar", expresó indignada por el hecho, recordando que este año, ya habían sido víctimas de una entradera en su anterior domicilio de calle Colón entre Rivadavia y Moreno. La mujer informó que realizó la denuncia en la Comisaría Nº 27 donde le advirtieron que no pueden reforzar el patrullaje en la zona porque el poco personal que tienen está afectado al funcionamiento del penal. "No suelo ir a las marchas para pedir más seguridad, porque estoy en contra de la mano dura y ese tipo de medidas; pero no me parece justo que en un lugar donde funciona un penal haya solo dos policías".