Martin Latini cerró su comercio anoche cerca de la 1 A.M, se subió a su auto y se dirigió a su vivienda de calle Libertad al 210. Dejó el auto como todas las noches, afuera, frente a su casa, cerrado y con el volante trabado. Como suele trasnochar, observó su vehículo en diferentes horarios de la madrugada y fue a las 6:30 A.M cuando su mujer lo vio sin saber que sería la última vez. Cuando se levantaron a las 8 dispuestos a arrancar el día laboral, el auto ya no estaba y desde entonces no tienen novedades.