Un auto Volkswagen color azul atropelló al perro de una vecina en la intersección de las calles J. B. Justo y Rivadavia en la tarde de hoy. A consecuencia del impacto, el animal murió en el acto y el conductor siguió su curso sin detener el vehículo ni percatarse en que estado había quedado la mascota. Alumnos de la escuela Técnica N° 650 se indignaron con el hecho y aseguraron que solo "una persona sin sangre en las venas puede abandonar al animal de esa forma". También declararon que la esquina es muy peligrosa, que circulan vehículos a alta velocidad y que no hay señalización que indique la presencia de la institución educativa. "Lamentablemente hoy le toco a este perro como le podría haber tocado a un compañero", advirtieron.