A raíz de los entredichos y cuestionamientos que han surgido en torno al caso de María Tripodi, la mujer de 90 años que sufrió la amputación de uno de sus miembros inferiores tras ser arrollada por una camioneta el sábado pasado, la empresa de servicios de emergencia AMAS evalúa no renovar el contrato con la Municipalidad, que la obliga, a cambio de un pago mensual, a asistir a toda persona accidentada en la vía pública.AMAS venía cobrando 17 mil pesos mensuales por ese servicio, y el contrato está finalizado, con la posibilidad de que no se renueve. La directora del Hospital Nº 50 ofreció en el día de ayer una especie de conferencia de prensa sin preguntas, en la que leyó el parte médico que describe todas las acciones realizadas con la paciente en cuestión. En una de ellas, asegura explícitamente que AMAS se negó a trasladar a la paciente porque la misma poseía obra social. La empresa negó rotundamente esa información, explicando que ellos realizaron el traslado al centro de salud público más cercano, y que el hospital debía encargarse después de encontrar un lugar para que sea atendida en Rosario y después sí podrían haber colaborado con ese traslado si era necesario, pero no fueron convocados nuevamente. Desde el Hospital insisten que por la gravedad del caso, deberían haberla llevado directamente a un efector rosarino.