Otro fenómeno natural que castiga a América Latina. Después del sismo en Chile del jueves pasado y el tornado que se registró en Uruguay este fin de semana, este sábado, un terremoto de 7,8 grados en la escala abierta de Richter azotó el norte de la región costera de Ecuador y provocó al menos 77 vÃctimas fatales y 588 heridos. También causó múltiples daños materiales que todavÃa se evaluaban. El propio vicepresidente Jorge Glas advirtió que la cifra de fallecidos podrÃa aumentar debido a los daños generados en la zona afectada.
Según informó EFE, el terremoto se produjo a las 18.58 hora local del sábado (23.58 GMT), entre los balnearios costeros de CojimÃes y de Pedernales, en la provincia de Manabà y colindante con la vecina Esmeraldas, que también ha sentido el impacto de las réplicas.
Glas aseguró que la situación es particularmente "compleja" en el balneario costero de Pedernales, en la zona del epicentro, donde a los equipos de rescate y asistencia les ha sido difÃcil llegar. "No dejaremos a ningún ciudadano solo", prometió.
El Instituto GeofÃsico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional, encargado de la vigilancia sÃsmica y volcánica en el paÃs, indicó que las más de 60 réplicas registradas durante las seis horas posteriores a la sacudida principal alcanzaron magnitudes de entre 2,5 y 5,3 grados en la escala de Richter.
El Instituto no ha descartado que este comportamiento de permanentes réplicas pueda continuar por horas o dÃas.
Tras el desastre, el Gobierno ecuatoriano declaró el estado de emergencia en las provincias de Esmeraldas, ManabÃ, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los RÃos y Santa Elena, asà como el estado de excepción en todo el territorio nacional.
Glas insistió en que todas las instituciones están en "máxima alerta" para atender la situación y que ha dispuesto el envÃo de un hospital móvil a Pedernales, en la zona del epicentro.
El movimiento telúrico, con capacidad de generar un tsunami, activó la alerta de esa posibilidad en los paÃses vecinos como Colombia, Perú y Chile, que poco después cancelaron la advertencia.
Por su intensidad se sintió en Colombia, y en el caso de Cali llegó a producir cortes de electricidad y agrietamientos en construcciones, sin casos graves.
El Gobierno colombiano, además, anunció la activación de un plan de contingencia para atender a sus ciudadanos en Ecuador.