El arbolado público es patrimonio de la Provincia de Santa Fe, y no debe podarse porque puede generar que los árboles se sequen, o se caigan. Pero los que soportan las heces de los pájaros y alergias producidas por los frutos, son los frentistas de calle San Martín que cada año deben lidiar con el mismo flagelo. Cansados de esperar respuestas, algunos vecinos decidieron por su cuenta realizar una poda feroz del arbolado y podrían ser sancionados por el municipio. Los pájaros desconcertados, debieron buscar nuevos lugares para armar sus nidos.