Por la tarde del día sábado próximo pasado, en la panadería ubicada en las esquinas de calles Gálvez y Juan B. Justo, se encontraba Gisela desempeñándose en atención al público, cuando un masculino se acercó a ella y la tomó del cuello llevándola hasta la caja registradora. "Pude zafar pero al huir me tumbó y luego busqué ayuda. Mientras yo huía para atrás, me arrojó una estatua de cerámica que golpeó contra la puerta". El individuo a cara descubierta, emprendió la fuga mientras el encargado del lugar, Ismael, al darse cuenta de que no estaba armado, lo persiguió hasta alcanzarlo y trenzarse en lucha. "Se zafó y huyó para el lado del Barrio San Francisco".


