Ocurrió esta mañana, en el club ribereño Guillermo Tell. Personal de Amas constató el fallecimiento de un hombre de unos 83 años que se habría disparado en la zona de la boca. En el lugar viven unas diez familias y nadie podía salir de su asombro. Trascendió que el anciano había sido operado, y debía volver a ser intervenido porque la cirugía no había dado los resultados esperados. Desde la sub comisaria Nº 13 advirtieron que personal de la PDI (Policía de Investigación) debía realizar estudios de rigor para confirmar que el hombre se quitó la vida por sus propios medios

