Analía relató que su hijo se encontraba alrededor de las doce y media de la noche, tocando la guitarra en la vereda cuando dos personas se presentaron con un arma y lo golpearon en la cara. De ahí en más ingresaron al hogar, la mujer se alertó cuando se dirigía a la cocina a buscar un vaso de agua, al notar presencias extrañas en la penumbra afirmó que la apuntaron con un revólver en dos oportunidades . "Ahí empecé a gritar y me escondí atrás de la heladera- declaró la damnificada- uno le dijo al otro que se apurara y que agarrara lo que podía".
La propietaria de la casa manifestó no saber si los delincuentes llegaron en un vehículo, ya que apenas se produjo la huída de los ladrones, se dirigió a buscar a su hijo que estaba levantándose del piso. "Agarraron una notebook, el celular que estaba cargando, abrieron la puerta agarraron la guitarra y se fueron, en mi casa estuvieron muy pocos minutos por suerte" explicó Analía.
La familia también fue víctima de una entradera hace dos años y a pesar de que la zona donde residen posee una alarma comunitaria, Analía aseguró que no se encontraba con el botón cerca para poder activarla aunque después de lo sucedido activó el alerta, cuyos vecinos se acercaron a socorrerla. Además de que volvió a recalcar que los malvivientes permanecieron muy pocos minutos en su casa. La denuncia quedó radicada en la Comisaría 27ma.