Durante de la madrugada del domingo, una señora con su hija regresaban de la cena del Rowing Club Arroyo Seco. Cuando se acercaron a su domicilio, vieron una luz encendida y sospecharon que habían sido robados. Descendió de su vehículo e intentó abrir la puerta principal con su llave y notó que alguien habría colocado la traba del lado de adentro de la vivienda. Escuchó el ladrido de sus perros, cosa no habitual y allí se dió cuenta que seguramente los ladrones todavía estaban dentro de su casa. Al intentar llamar a la policía notó que no tenía carga en sus teléfonos celulares. Decidió entonces regresar al club para hablar con su esposo que oficiaba de mozo colaborador en dicha fiesta. Los malhechores habrían entrado por un tapial lindero con una escalera apoyada y lograron entrar por la parte trasera. llevándose del lugar un televisor, un DVD y una notebook. El esposo, para ingresar a su vivienda tuvo que darle patadas para sacar las trabas que estaban colocadas detrás de la puerta.

