Los ACV se deben fundamentalmente a una obstrucción arterial que impide que la sangre fluya hacia el cerebro (ACV isquémico). La causa más frecuente de obstrucción es la formación de depósitos de grasas en las paredes internas de los vasos sanguÃneos que aportan sangre al cerebro, con lo cual los vasos se vuelven cada vez más estrechos y menos flexibles, y esto se conoce como aterosclerosis.
Cuando el cerebro no está recibiendo oxÃgeno suficiente, el cuerpo envÃa signos de advertencia de inminente peligro. Si se observan uno o más de los siguientes signos de ataque cerebral no hay que esperar, "se debe llamar inmediatamente a un médico o a emergencias":
- Dolor de cabeza grave súbito sin causa conocida
- Dificultad súbita para caminar, mareos, o pérdida del equilibrio o la coordinación
- Entumecimiento súbito o debilidad facial, del brazo o la pierna, especialmente de un lado del cuerpo
- Confusión súbita, o dificultad para hablar o comprender lo que se habla
- Súbita dificultad para ver con uno o ambos ojos
Un factor de riesgo es una afección o comportamiento que se produce más frecuentemente en quienes tienen o se encuentran en mayor riesgo de tener una enfermedad que quienes no la tienen. Tener un factor de riesgo para sufrir un ataque cardÃaco o un ataque cerebral no significa necesariamente que lo vaya a tener.
¿Cómo puede prevenirse?
Las principales recomendaciones a tener en cuenta:
- Controlar adecuadamente la hipertensión arterial.
- Mantener el colesterol en niveles apropiados.
- Tratar adecuadamente la diabetes y/o el sÃndrome metabólico.
- Evitar el consumo de tabaco.
- Realizar una actividad fÃsica regular y moderada.
- Dieta equilibrada.