A las 5 hs de la madrugada de este domingo un trozo de cemento en la calle llamo la atención de inspectores de tránsito, cuando descendieron de la unidad notaron que dos autos y una chata tenían sus ventanillas rotas con grandes piedras arrojadas con violencia sobre sus vidrios, un vecino dando cuenta del hecho y reconociendo los autos llamo a sus dueños que habitan los departamento de la Galería San Jorge.
Mas que un robo de documentación o estéreos fue una noche de furia




