Además de los locales comerciales que funcionaban en el inmueble, la explosión, que pudo ser escuchada hasta a dos kilómetros de distancia, también destruyó once departamentos y provocó daños en al menos 40 propiedades vecinas, algunas ubicadas a hasta 100 metros del lugar del accidente.
"Fue desesperante. El techo del cuarto de mis hijos se desplomó y mi hijo de 21 años consiguió abrazar y proteger a mi hija de 17. Quedamos presos mucho tiempo entre los escombros hasta que los bomberos nos encontraron. Mi familia nació de nuevo", relató Marlene Aires, propietaria de uno de los apartamentos de la zona afectada.
La explosión al parecer fue causada por una acumulación de gas en la cocina de uno de los restaurantes.
El intendente de RÃo de Janeiro, Eduardo Paes, que acudió al lugar del accidente, calificó de "impresionante" la escena por la cantidad de hierro retorcido y escombros.
Por el incidente, el barrio de Sao Cristovao quedó sin servicio de energÃa eléctrica, con las calles cortadas y las escuelas públicas sin clases.