Canceló todas sus actividades sociales y laborales y dejó de llevar a sus dos hijos al jardín de infantes. ¿El motivo? La aparición de mensajes intimidatorios en sus cuentas de Twitter, casillas de mail y hasta en sus propios teléfonos celulares. Vannucci bloqueó de su línea todas las llamadas entrantes, excepto las de los números procedentes de su familia. Tampoco se la volvió a ver en programas de televisión o en su local de ropa interior, en Recoleta.
Según trascendió, las amenazas -que incluyeron fotos de sus hijos dentro de su propia casa- tendrían que ver con un enfrentamiento entre Garfunkel y su socio, Sergio Szpolski.
Garfunkel decidió, después de recibir estas "advertencias" que ponían en peligro a su familia, hacer una denuncia y pedir protección a la Policía Metropolitana y también a la Policía de la Provincia de Buenos Aires.