No me tiembla el pulso al hablar de ese sitio tan cuestionado y tan hablado en estos días. Primero saber quién fue el autor de este hecho, el de prender fuego la basura. ¿Serán indigentes que quieren calentarse?. Sé de la intención de algunas personas en su desesperación de conseguir algo de metal para engrosar su miseria, con aquellos que se lo llevan por monedas y en camiones que sin ninguna autorización ingresan al predio y se llevan la basura que en realidad tiene un valor y ese valor es nuestro.
Sin control, sin autorización en un predio en el cual entra cualquier persona a arrojar, buscar, negociar y otras cosas que quizás no conocemos y que mejor no hablar a cerca de chicos menores revolviendo los residuos en las cenizas del lugar. Esos chicos como perdidos o como distantes y avergonzados al ver que una cámara de fotos o de vídeo quieren alcanzarlos, huyen en su desesperación al notar que preguntamos si ellos van a la escuela. Muchas cosas pasan en ese lugar, algunas sabemos, otras no, pero lo que sí sabemos que las notamos y las tomamos en cuenta solamente cuando en el basural de Arroyo Seco, comienza a emanar humo.
