El estallido de la noticia sobre el posible cierre de Paraná Metal, que motivó el envÃo de cartas de preaviso y telegramas de despidos a 180 de sus empleados, desencadenó, además de una gran conmoción en la ciudad, una serie de reuniones frenéticas en busca de torcer el rumbo de una situación que hoy aparece muy complicada. Luego que el pasado miércoles, la cúpula de UOM se anoticiara de la decisión empresarial de comenzar a poner en aviso a sus trabajadores sobre la posibilidad de un corte del vÃnculo laboral a partir del próximo 31 de octubre; sólo transcurrieron un puñado de horas para que los metalúrgicos se encaramaran en un viaje hacia el Ministerio de Trabajo de la Nación para mantener el primer encuentro en busca de resolver el caso. Al cierre de esta edición, la única novedad de relevancia es el acercamiento entre el Ministerio de Industria y la gerencia del Grupo Indalo (titular de PM); y a su vez, entre los empresarios y la sede sindical local, a partir de la intervención de la UOM nacional, representada, en este caso, por el dirigente nicoleño Naldo Brunelli. De sendas conversaciones, se espera que el Grupo Indalo muestre alguna voluntad de continuar con la empresa en marcha si es que se logra incrementar la producción.
La situación actual
El panorama de Paraná Metal no se ha movido del plano de las dificultades. Los preavisos y telegramas de despido remitidos a 180 empleados de la autopartista siguen vigentes, como la decisión de la empresa de buscar "redefinir su situación" de cara a los desafÃos del sector en los próximos sesenta dÃas. Sin haber, hasta el momento, realizado ningún anuncio de cierre, lo que se infiere de lo comunicado por Paraná Metal es una clara voluntad de bajar las persianas; si se toma en cuenta que la empresa cuenta hoy con 205 empleados, de los cuales 143 son operarios de UOM; y los anuncios de despido fueron enviados a 180. Salta a la vista que Paraná Metal se está deshaciendo de todo su personal operativo, dejando sólo una parte de puestos gerenciales y administrativos para gestionar el cierre. No obstante, esta decisión intempestiva y unilateral del Grupo Indalo, abre la puerta a numerosos interrogantes, los cuales son alimentados por el contexto polÃtico, y por ciertos ofrecimientos que llegan cuando las decisiones parecieran estar tomadas. La última novedad del caso gira en torno a estas cuestiones, puesto que desde el Ministerio de Industria convocaron a Fabián De Sousa (CEO del Grupo Indalo), a una reunión planeada para inicios de esta semana, donde se le ofrecerÃan posibilidades de aumentar la producción a partir de contratos con la industria ferroviaria, fabricaciones militares y autopartes. Motivo por el cual pospuso el encuentro que le habÃa solicitado el secretario general de UOM Villa Constitución, Héctor Ibarra, gestionado por el histórico dirigente metalúrgico Naldo Brunelli, a quien le habrÃan encargado el tratamiento del asunto desde la conducción nacional.
Reunión va, reunión viene
En este marco de situación, el viernes por la mañana, y luego de la reunión que la dirigencia de UOM mantuvo en el Ministerio de Trabajo de la nación; Ibarra y compañÃa se dispusieron a plantearles el problema a la plana de autoridades locales, al senador departamental y a funcionarios ministeriales santafesinos. Además del compromiso de trabajar sobre el tema, el resultado de la reunión fue la elaboración de un documento por el cual se le solicita a la empresa su disposición a explicar detalladamente la situación actual y que manifieste sus verdaderas intenciones. Puesto que al analizar el comunicado y los telegramas de despido, surgen algunas interpretaciones divergentes en la cuales no queda en claro cuál es el horizonte planteado de la empresa. El mensaje generalizado post encuentro local se resume en saber cuál es la magnitud del problema para poder plantear soluciones. Grupo Del Sur habló con algunos protagonistas, que destacaron lo siguiente:
- Germán Giacomino (senador provincial): "La idea es analizar, no solo el telegrama sino también el comunicado que fue enviado a los trabajadores, donde la empresa da cierta perspectiva que se puede readecuar el trabajo para seguir funcionando. La idea es abrir una lÃnea de diálogo para saber a ciencia cierta cuáles son los motivos que llevan a esta situación".
- Nora RamÃrez (viceministra de Trabajo se Santa Fe): "Nos ha conmocionado el hecho que sin haber llegado a ninguna definición la empresa haya comenzado a enviar los telegramas de despido. Nos resulta muy contradictoria la situación (…) Se han asumido algunos compromisos con los ministerios de Trabajo e Industria de la Nación para tratar conjuntamente el problema. Nosotros siempre hemos tenido un compromiso muy fuerte con lo que sucede en Paraná Metal, para saber de qué forma podemos ayudar, necesitamos contar con la presencia de los representantes de Paraná Metal".
- José Luis Torres (CD UOM VC): "Se está buscando una salida, pero nosotros no vemos una salida porque la empresa no quiere trabajar. En el Ministerio de Trabajo se mostraron sorprendidos por esta situación (…) Nosotros vemos esto como un acto polÃtico".