Dos policÃas y tres patovicas que trabajan en el boliche La Tienda fueron detenidos ayer por la mañana en el marco de la investigación por la muerte de Gerardo Ezequiel Escobar, cuya hipótesis es ahora la de homicidio. Los cinco están sospechados por diferentes responsabilidades en el crimen, las cuales serán reveladas en la audiencia imputativa que se desarrollará mañana lunrd. Los uniformados cumplÃan servicio de policÃa adicional la madrugada en que Gerardo desapareció tras salir del boliche. Sin embargo, uno de ellos no debÃa trabajar porque contaba con carpeta médica. Cabe señalar que uno de los patovicas apresados es el mismo cuya casa fue allanada tres dÃas después de la desaparición porque la señal del celular del joven ubicaba el aparato en ese lugar.
Gerardo Escobar tenÃa 23 años, era conocido como Pichón y trabajaba en la dirección de Parques y Paseos. El pasado jueves 13 fue al Casino, ganó dinero, se compró ropa y salió con amigos. Estuvo en Bogart, cantobar de Santa Fe y Presidente Roca, donde los patovicas lo sacaron porque -según dijeron- estaba alcoholizado y molestaba. De ahÃ, con un amigo, partió hacia La Tienda, un after de Tucumán al 1100. Su amigo lo perdió de vista y cuando salió, uno de los patovicas, Cristian V. (de 36 años), le dijo que Gerardo ya se habÃa ido. Un video que el boliche acercó a la Justicia muestra que, a las 5.45 de la madrugada del viernes 14, salió y caminó hacia Sarmiento. Otra cámara captó el momento en que al menos un patovica y la encargada miran preocupados hacia el este, como si algo pasara en la esquina, hacia donde se ve pasar a otros hombres. Según testigos, Pichón rompió el espejo de un auto propiedad de la empleada mencionada y luego lo vieron caÃdo, para salir corriendo en dirección a Catamarca, donde lo volvieron a observar entre dos vehÃculos.
Un amigo de Pichón rastreó su celular con un software y lo ubicó en un domicilio preciso, en Vera Mujica y Uruguay, dato que coincidió con lo aportado por otro amigo de Escobar. La Justicia allanó este domicilio, en Uruguay al 3100, y dos contiguos.
Fueron secuestrados dos chalecos policiales y seis celulares que se enviaron a peritar. Cristian V. estuvo demorado menos de 24 horas y recuperó la libertad, hasta ayer, cuando volvió a ser detenido.
LOS ALLANAMIENTOS
En base al entrecruzamiento de testimonios, imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas, la fiscal Marisol Fabbro y su par Rafael Coria pidieron órdenes de allanamiento al magistrado Juan Carlos Curto.
Personal de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) hizo cuatro allanamientos destinados a dar con los patovicas, mientras que la Dirección de Asuntos Internos se encargó del arresto de dos policÃas del Comando Radioeléctrico que hacÃan adicionales en el after.
Aunque la FiscalÃa preservó algunos datos hasta la audiencia imputativa de mañana, voceros del caso indicaron que los operativos se hicieron en la mencionada vivienda de Cristian V. en Uruguay al 3100 (zona oeste); colectora Juan Pablo II al 2600 (oeste); Bufano al 2600 (norte), y Dinamarca al 500 bis (sur). En esas viviendas particulares, la TOE detuvo a los tres patovicas: José Luis C., Cristian V. y César A. mientras que Asuntos Internos apresó a Maximiliano A. y a Luis Alberto N. Las fuentes del caso añadieron que en los procedimientos se incautaron elementos de interés para la causa y, según trascendió, se secuestraron automóviles para someterlos a diversos peritajes. En tanto, el policÃa Maximiliano A. contaba con carpeta médica desde hacÃa un año, lo que le prohibÃa prestar servicio adicional en el boliche como lo hizo el dÃa en que Gerardo fue visto por última vez.
CÓMO MURIÓ GERARDO
El cuerpo de Pichón apareció cerca de las 16 del viernes 21, a una semana de su desaparición. La fiscal Fabbro ordenó la autopsia y al otro dÃa comenzaron los cruces mediáticos con los actores involucrados en la investigación. De parte de la FiscalÃa sólo se informó que el cuerpo no presentaba heridas de arma de fuego o blanca como tampoco golpes mortales, aunque sà el cadáver tenÃa una lesión en la costilla derecha.
Voceros judiciales agregaron que el joven llevaba la misma ropa, tenÃa 1.100 pesos, unas cadenitas y el celular. El forense indicó en la primera autopsia que Pichón murió el dÃa en que desapareció y que se extrajeron una serie de muestras para determinar la causa de muerte. Por su parte, desde el Servicio Público de la Defensa, que acompaña a la familia en asesoramiento legal, sostuvieron que Pichón presentaba golpes importantes en los genitales. Tras salir a la luz esta versión, desde la FiscalÃa informaron que se tomaron muestras de los genitales, pero no aportaron mayores detalles.
Qué pasó con Gerardo desde que salió de La Tienda hasta que su cuerpo cayó al rÃo sigue siendo un enigma. No obstante, ayer extraoficialmente se dejó entrever que el joven habrÃa sido golpeado fuertemente por uno de los patovicas en la esquina del boliche, que otro de los custodios le habrÃa hecho un submarino seco (le tapó la cabeza con una bolsa plástica) y que una vez sin vida un policÃa puso su auto para trasladar el cuerpo hasta el rÃo.