El empresario con su local ubicado en calle Belgrano al 700 cumple 10 años de vida y Arroyo Al Día quiso conocer cómo transitó esta década desde la inauguración hasta este promisorio presente.
INICIOS
“Cuando inauguré el local hay algo que me dijo mi papá, que era un tipo de piel curtida y que había vivido mucho: ‘hijo no te olvides que en el cartel está nuestro apellido’. Podés poner cualquier nombre comercial, pero me siento orgulloso de poder usar mi nombre y apellido y me pidió sólo que sea honesto, nada más”.
“Mi papá era de una familia humilde de Carcarañá, con 6º grado llegó hasta ser gerente de un banco. Si hoy lo tendría conmigo estaría orgulloso del camino recorrido”.
SU HISTORIA
"El viaje de egresados del Comercial de 1985 sentí que estaba descubriendo una pasión por lo que estábamos haciendo. Me gustó preguntar por todo, me hizo un click y me anoté para hacer la carrera en el Instituto Belgrano de Rosario y cuando estaba cursando el 3º año, había una empresa de viajes, Sansó, en 1989, tomaba personal para la venta de turismo estudiantil para la zona desde Pueblo Esther hasta Empalme Villa Constitución y hacia el oeste. La mayoría de las escuelas viajaban con esa empresa. Di una entrevista y Sansó, con quien empecé a trabajar, fue una escuela de formadores que hoy tiene muchos de sus alumnos en empresas de renombre. Fui muy feliz en esos tres años y medio porque hacía lo que me gustaba. Muchos de esos pasajeros a los que les vendí viajes estudiantiles, ahora le vendo viajes con mi empresa”.
SU PERSPECTIVA A TRAVÉS DE LAS ANÉCDOTAS
“Todo ha cambiado mucho. Se toman decisiones erróneas por no preguntar, las redes sociales han cambiado muchas cosas para mal. Trabajaba estudiantil primario para Auckland y fue muy lindo pero hay personas que te hacen pasar momentos ingratos que me obligaron a dejar de vender ese tipo de viajes. La empresa había gastado mucho dinero en dos unidades nuevas. Viajan escuelas de acá con esos coches a estrenar. El grupo de padres muy contento, la salida programada, todos felices, un viaje hermoso, la vuelta mejor. Eso suponía una venta mejor al año siguiente, algo que no ocurrió y tomé la decisión de llegar hasta ahí. En ese año, una madrugada de sábado me empiezan a entrar imágenes de unas manos sacando telarañas, eran papás de la Fiscal contándome en qué coches querían llevar a los chicos y de no ser por personal de la G.U.M. los chicos la podrían haber pasado muy mal. Si esos colectivos hubieran salido cargados hubiese sido una tragedia. Eso trajo a colación de lo que había pasado el año pasado con mi viaje y termino en la conclusión de que Arroyo Seco es difícil”.
SU FUNCIÓN POLÍTICA Y SU FUTURO
“El tiempo que tuve en la Dirección de Producción, Desarrollo y Turismo me sirvió un montó porque lo público no tiene nada que ver con lo privado. Me sirvió para aprender muchas cosas, me dio contactos con los que sigo conversando. Soy uno de los impulsores de que se dé el nombre de Capital de la industria del cuero y del calzado a la ciudad de Arroyo Seco. En ese momento reuní a los dueños de las empresas y los directivos, me llevó seis meses el proyecto, lo ingresé en la cámara de diputados y había dos lugares en vista: Acebal y nuestra ciudad. Me llamaron que por voto unánime habían nombrado a Arroyo Seco, fue algo que me dio mucho orgullo y no puedo negarlo, se me cayeron unas lágrimas. El logro es de la ciudad, pero tuve mucho que ver, trabajé mucho. Tenía un montón de proyectos truncos que quedaron en el camino, pero sería ingrato decir que me ponían trabas en su momento en el gobierno de Gres. Entendí que había prioridades peor no se le destinaba ni un peso a turismo”.
“De chiquito tuve el sueño de ser intendente, sé que ahora no es mi momento, estoy saliendo de un problema personal, pero esta ciudad me dio educación, me dio amigo, y quisiera devolverle todo lo que me dio, no es que no estoy interesado, pero si surge un intendente que me guste y sea factible para sacar a esta ciudad del blanco y negro en el que está lo acompañaría, aun estando enfocándome en lo mío como lo estoy ahora”.
ORGULLO FAMILIAR
“Camila, mi sobrina, que es Licenciada en Comunicación Social trabaja para una empresa multinacional, es mi mano derecha, una de las personas más importantes de mi vida, estoy muy orgulloso de ella y me pone muy feliz que esté en ese lugar que ocupa como Directora de Marketing y Comunicación Internacional de FreeWay”