No obstante, rige la Ley Nacional 17.565 y normativas provinciales que exigen la dispensa personal en establecimientos habilitados.
Silvina Serenelli, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Rosario emitió una opinión formada sobre el tema en debate: “No estamos en contra de innovar, pero la salud no es cualquier mercadería. Las normas sanitarias nacionales requieren su correspondiente regulación provincial, ya que la salud no puede tratarse como un bien de consumo común. Innovar no significa renunciar al control: todo avance debe ir acompañado de normativa que proteja a las personas”.
El riesgo de la compra sin control genera este tipo de situaciones según Serenelli:
- Permitir la venta libre o por internet favorece la automedicación sin asesoramiento.
- Se pierde la trazabilidad, la correcta conservación y la guía del farmacéutico, pieza clave para evitar errores de dosis, duplicaciones o contraindicaciones.
- Se ignoran dos advertencias básicas de todo prospecto: mantener fuera del alcance de los niños y consultar al profesional ante cualquier duda.
Las consecuencias que trae:
- Mayor cantidad de internaciones y consultas por mal uso de medicamentos.
- Duplicidad de principios activos por falta de control profesional.
- Se desconoce qué toma cada persona, sus tratamientos crónicos y sus riesgos.
El medicamento no es un producto cualquiera: requiere control, seguimiento y asesoramiento profesional. Eso no se puede obviar”.
Consultada acerca de la venta libre de medicamentos fuera del ámbito de las farmacias, la profesional expresó que “el expendio de medicamentos está prohibido fuera de las farmacias: ningún kiosco o comercio puede venderlos, aunque sean de venta libre. ‘Venta libre’ significa sin receta médica, pero siempre bajo recomendación y control del farmacéutico. Las municipalidades tienen el deber de actuar ante denuncias de venta irregular. El Colegio Farmacéutico, junto a la Facultad de Farmacia de la UNR, sostiene hace años la UOF (Unidad de Optimización Farmacológica), que es un servicio gratuito para personas que consumen muchos medicamentos, donde ante una consulta se analiza todo su tratamiento para evitar duplicidades o riesgos, las recomendaciones se elevan al médico, quien decide los ajustes. Está financiado íntegramente por los farmacéuticos, sin costo para los pacientes. Una iniciativa con respaldo universitario que cuida la salud de la gente de forma organizada y silenciosa.”.
“El mayor riesgo es que administrando cualquier medicamento sin un control se puede estar tapando un síntoma mayor, es lo más riesgoso. Tenemos un dolor y lo aliviamos con un analgésico, podemos tapar un mal mayor que puede traer consecuencias”, aseguró.
Respecto de ejercer el poder de policía para detectar las ventas fuera de la farmacia, Silvina dijo: “no podemos hacer nada desde el Colegio, es potestad de los municipios y las comunas hacerlo. Nosotros estamos trabajando fuertemente con la municipalidad de Rosario para detectar esas ventas y que ellos actúen en consecuencia”.