El intendente se debate entre quedarse o irse, pero será el pueblo el que decida su futuro. En diálogo con este medio, el mandatario fue enumerando lo positivo que tiene su gestión y cómo está encarando el futuro.
“Como todos sabemos, atravesamos un momento complejo: los ingresos bajan por la crisis económica nacional. Muchos vecinos pierden su empleo y dejan de abonar los impuestos —es lógico: primero se cubren las necesidades básicas como alimentarse, educar a los hijos y mantener el hogar, y recién después queda lo demás—. Aun así, contamos con un esquema de trabajo definido: el plan trienal, con obras proyectadas en pavimentación, agua potable, desagües e iluminación. Lo llevamos adelante con gran esfuerzo y con mucha satisfacción.
Por ejemplo: junto a la cooperativa Clesape, iniciaremos próximamente la red de agua potable en Country 16; en calle Rivadavia finalizamos los trabajos de pavimentación, cuya inauguración está prevista para septiembre?octubre; hoy mismo arrancamos la pavimentación de calle Catamarca; y ejecutamos obras de cloacas en barrio El Tanque, tal como lo habíamos acordado con sus vecinos. Hacer obra pública en este contexto no es sencillo, pero avanzamos con optimismo”, comenzó.
Respecto de la educación Gherardi dijo que “verdaderamente hemos realizado una labor muy importante en materia educativa aquí en la localidad. Todo se hace en forma conjunta con la provincia: si bien ella construye los edificios, al municipio le corresponde gestionar y ceder los terrenos —una tarea que no es sencilla y lleva mucho trabajo interno—. Gracias a ello ya hemos puesto en funcionamiento tres establecimientos nuevos: el Jardín Nº 326, el edificio de la Escuela Nº 1409 y la segunda escuela primaria. Y hacia fines de año inauguraremos el Jardín Nº 365. Contar con tres edificios escolares nuevos gracias a la gestión municipal es un gran orgullo y nos llena de satisfacción. La educación siempre fue prioridad; aquí estamos orgullosos de decir que lo público no tiene nada que envidiarle a lo privado, y es así tal cual lo decimos. Contamos con escuelas excelentes y con comisiones de padres que trabajan de forma extraordinaria. Les aseguro que a estos establecimientos no les falta nada, porque estamos siempre atentos y trabajando en ello. Es fundamental que lo público funcione bien: fueron sus valores los que construyeron este país.
Por eso recordamos siempre a Belgrano, a San Martín y a todos los héroes que nos dieron una patria soberana, basada en educación, trabajo, esfuerzo, sacrificio y salud pública. En ese mismo camino seguimos nosotros: con las escuelas, el deporte, el Centro de Salud, lugares donde da gusto ir y compartir con profesionales tan valiosos. Es algo realmente maravilloso”.
Sobre obras trascendentales para la vida de los vecinos agregó: “La verdad es que la obra de cloacas es la más difícil de todas: queda bajo tierra, enterrada, nadie la ve y con el tiempo se olvida. No es una obra “de maquillaje”. Mientras se construye genera mucho desorden, barro, rompe las calles, es muy pesada de hacer. Pero esencial para la salud: agua potable y cloacas son las obras más importantes que existen. Por eso, al tomar decisiones políticas no se debe pensar solo en lo que se ve rápido o en ganar elecciones, sino en lo que realmente hace falta. Primero lo indispensable: agua y cloacas; después lo demás. En nuestra gestión ya llegamos con cloacas al 80 % de los vecinos de Pueblo Esther. Cuando empezamos, no había ni un solo caño colocado; hoy cubrimos a casi toda la población. Es un gran orgullo, aunque sea algo oculto. La gente a veces pide cosas más sencillas y visibles, pero esta obra es la que perdurará: seguro que algún día se lo contaré a mis nietos”.
SU FUTURO POLÍTICO
“La verdad que pienso dejar, sí, pero ya veremos más cerca de fin de año cómo sigue todo, junto al equipo, porque Martín Gherardi no trabaja solo: todo es fruto de un trabajo en conjunto. Tratamos de decidir entre todos; a veces uno empieza a dar pasos para ver si los demás se suman y quieren seguir avanzando juntos. Veremos cómo andamos con todo para el final del año, al menos ya tenemos eso claro”.
OBRA DE RUTA 21
“Cada lugar tiene su propia forma de ser y de funcionar, su idiosincrasia. Cuando el gobierno provincial anterior decidió construir la ruta 21, sé que en otras localidades la empresa se reunió con cada una para diseñar el tramo que les correspondía. No sé exactamente qué pasó aquí; quizás no hubo esa participación inicial. Pero sí les digo: antes de que empezaran los trabajos, nos reunimos con la empresa proyectista y acordamos muchos puntos: cómo lo queríamos, cómo lo manejaríamos desde nuestra localidad. Ellos nos indicaban qué era posible o no, y fuimos resolviendo cada tema paso a paso.
Aun así —como cuando haces una obra en tu casa y te das cuenta tarde de que algo quedó mal—, durante la construcción y también después aparecen imprevistos que no se habían notado. Por ejemplo: la ruta quedó muy ancha, con doble calzada; los vehículos circulan más rápido y a los adultos mayores les cuesta mucho cruzarla. Por eso ahora hay que evaluar poner semáforos en distintos puntos. Se intentó prever todo antes de empezar, ajustar cada detalle y planificar bien el diseño, y sí: todo lo referente a nuestra localidad se trabajó con anticipación”.
“Nosotros nunca tuvimos previsto un cantero central en nuestra localidad. Pero como te digo, todo se resolvió con anticipación: no se definió ahora, sino mucho antes, al elaborar el proyecto, incluso antes de que dieran inicio las obras. Por ejemplo, recuerdo que cuando llegué al lugar se trató el tema del estacionamiento sobre la ruta. En cierto momento la empresa nos indicó: “aquí no se permite estacionar, y el control queda a cargo de ustedes”. Nosotros decidimos no generar conflictos con los vecinos, y así se resolvió el asunto”.
Pavimentación de calles
En un video que se hizo viral en las redes sociales el funcionario anunció que “no solo estamos pavimentando la calle Rivadavia, sino que también ya iniciamos las obras en la calle Catamarca, desde España hasta Oroño. Ya se realizaron las mediciones de la traza y comenzamos los trabajos: ahora estamos abriendo la caja del terreno, paso previo al compactado y a la posterior colocación del hormigón definitivo de la calzada”.
Según las autoridades esta intervención no solo mejora la circulación y la conectividad del barrio, sino que transforma la vida cotidiana de quienes viven en la zona. Más seguridad al transitar, mejor acceso a los hogares en días de lluvia, mayor comodidad para peatones y vehículos, y una infraestructura que revaloriza el entorno.
“Seguimos invirtiendo en obras que mejoran la calidad de vida, fortalecen la integración de los barrios y construyen el Pueblo Esther que queremos para los próximos años”, admitieron desde el gobierno de la ciudad.