Érica Trotte, una de las responsables de la institución, contó de qué se trata: “la gente sigue leyendo, en cada etapa de la vida hay lectores, de muchos años que se acercan para llevarse libros nuevos, los padres que llevan a los chicos al rincón infantil y es un desafío que tenemos todo el día. Tratamos de promover la lectura y visibilizar a la institución y es lo que nos movió a esta suelta de libros de esta semana”.
“Tuvimos una charla con lectores de libros virtuales y nos dijeron que tratan de mantener los dos hábitos, no quieren perder la relación con el libro en papel, se hace un hábito más como desayunar u otra actividad- dijo Érica- mientras haya lectores habrá bibliotecas. En el Día Mundial del Libro sacamos la mesa de libros a la vereda y se acercó mucha gente a llevarse el libro con la premisa de llevarlo, leerlo y dejarlo en alguna otra institución, en algún lugar donde otra persona lo tome y haga lo mismo, así puede ir circulando. Tenía un señalador que hablaba de la jornada para que siga circulando. El valor de los libros hace que no se lea tanto y nosotros tratamos de mantener actualizada a la biblio así seguimos promoviendo la lectura”.
Trotte comentó que los asistentes se llevaron unos 150 libros entre los que había novelas, cuentos infantiles, investigaciones periodísticas, una gran variedad de títulos. “Nos gustó y nos preguntan cuándo la volveremos a hacer- añadió- la jornada fue libre para todos los que pasaran por la vereda. Uno de los objetivos fue visibilizar a la institución, se hizo el primer día adentro para que pudieran conocerla y apoyarla y hacerse socios en algún momento ya que con eso se sostiene. Realizamos muchas actividades durante todo el año y queremos que todos se sumen. Con acercarse nomás nos alcanza”, cerró Érica.