María, una de las vecinas de Barrio Playa hermosa se acercó al Concejo para hacer el reclamo por equinos sueltos en la vía pública, luego de que el fin de semana anterior falleció un animal, tras caer en un pozo ciego de una obra en construcción.
La vecina, dialogó con Arroyo Al Día sobre este tema y sostuvo que “el reclamo es permanente, hay muchos caballos sueltos en el barrio y si vas por las calles te vas a dar cuenta que ay más caballos que personas. Hay mucho y los que están atados, los tienen en veredas ajenas, donde rompen árboles, atropellan vehículos, a mí por amenazas, me rompieron una puerta y aunque el seguro me cubrió los daños, no debieron pasar. Sé de leyes porque trabajé 38 años en la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez y un animal de gran porte no puede estar solo, no puede estar con menores y veo que los montan, es muy riesgoso. No pueden estar en la vereda.
La última vez que llamé a Protección Civil vinieron dos chicas, sacaron fotos a un caballo que estaba atado con una soga larga y paseaba por todo el frente de casa”.
“Quisiera que actúen las autoridades para que tengan un lugar cerrado para que no anden deambulando por todo el barrio. Tengo mi vereda muy cuidada y cuando vienen ellos me dejan un desastre todo, rompen plantas, árboles, no le dejan agua y atado y eso es maltrato animal”, comentó indignada la mujer.
“Todavía no leí las ordenanzas porque me las pasaron hace unas horas pero el tema es que el intendente me dijo que no había una ordenanza cuando sí las había. Pusieron arbolitos en el Día del Niño y no sé si dejaron alguno los caballos. Hasta encontré uno atado en un árbol frente a la salita donde atienden los médicos, cero sanidad”, relató la residente del barrio.
La vecina posteriormente describió situaciones insólitas que vivió durante el año que lleva viviendo en el barrio: “me encontré un día con un caballo atado frente a mi casa, encontré a los propietarios y me dijeron que los ataban ahí para que comiera el pasto, les dije que yo me encargaba sola de mantener el pasto corto, que no necesitaba de ningún caballo.
Si llego a llamar a Protección Civil me dicen que tengo que saber quién es el dueño, es decir que tengo que movilizarme por todo el barrio para conocer de quién es”.
“Llamamos un montón de veces por este caballito que se cayó en el pozo. También hay otro que sigue a su mamá y está suelto, lo que va a traer algún problema con algún chico, ya que ni a la plaza pueden ir porque hay más caballos que personas”, reclamó con énfasis la señora.
Por último, la damnificada aseguró que había muchos menos caballos cuando ella llegó hace un año y que “supuestamente, si están atados no se les pueden llevar, pero si están en su propiedad, no en propiedades ajenas. Vinieron, sacaron fotos, nos dijeron que estaban atados y no era así, casi atropella a las chicas”.
“Hicimos el reclamo pero quiero dejar claro que no tengo nada en contra de los dueños de los caballos, sino que quiero que se los controle, que se los tenga en sus propiedades y que dejen de amenazarme por los reclamos que hago”, cerró.