La final de vuelta de la 2ª edición de la Supercopa que organiza la Liga de Fútbol Regional del Sud quedó trunca por una supuesta agresión a Maximiliano Asplanato, jugador de Empalme Central de parte de un simpatizante de Central Argentino que estaba ubicado detrás del arco que defendía Nahuel Torres de la visita.
Durante el tiempo que se había jugado, el local había sido superior y había contado con alguna oportunidad clara para marcar como la que malogró Micheletti entrando solo por el medio del área y rematando por encima del travesaño tras una salvada de Torres.
En el minuto 35’ de ese primer período, el propio Micheletti se escapa de sus marcadores yendo en diagonal de izquierda a derecha y es derribado con una falta fuerte del arquero visitante, quien fue a buscar la pelota con la pierna elevada, el delantero llegó antes y se lo llevó puesto con su cadera, situación que le valió la amonestación.
Mientras atendían a Micheletti, Maximiliano Asplanato mantuvo un intercambio de palabras con la tribuna local desde aparentemente le arrojaron un proyectil. Videos de una cámara profesional que estaba tomando imágenes del encuentro que no muestran la tamaña agresión que aducen desde Empalme Central (traumatismo craneal con pérdida parcial de conocimiento recuperada espontáneamente debido al lanzamiento de una piedra). La supuesta piedra nunca se encontró y la cámara nunca la tomó.
Posteriormente, el arquero visitante empuja a su compañero para tirarse al suelo y a partir parece haberse montado todo un show con el ingreso de una médica del club visitante, dirigentes de la Subcomisión de Fútbol, quienes presionaron para que el jugador sea retirado del campo de juego, obligando a la suspensión del partido.
La asistencia médica de emergencia llegó al lugar, en donde la doctora mantuvo un entredicho con la médica que había actuado en el momento ya que consideraba que el jugador no padecía del diagnóstico que le habían diagnosticado.
Según el mismo comunicado, el futbolista fue trasladado para una mejor evaluación y se encontraba en observación y bajo pautas de alarma, 24 horas después de una supuesta “brutal agresión”, sin ninguna secuela, testigos afirmaron que aparentemente se encontraba jugando un torneo de papi fútbol en la localidad de Cepeda, de la cual hay imágenes fotográficas y videos que lo corroboran, como así también la planilla de ese partido.
Ahora vendrá el momento de los descargos de ambos clubes, el Tribunal se valdrá del informe del árbitro del partido (que no constató ni vio la agresión), de la médica de la emergencia que atendió al jugador y a las evidencias que presentarán los dos clubes, que contrastan entre sí: Empalme Central sostiene que el jugador no podía seguir y Central Argentino podrá en consideración las pruebas que tiene del jugador disputando un partido 24 horas después de lo ocurrido.
La definición se conocerá la próxima semana para darle la posibilidad de argumentar lo que pasó a ambas instituciones.