Esta semana, algún funcionario municipal expresó un desafortunado comentario hacia este medio, que obliga a realizar este descargo.
A consideración de la producción, al igual que todos los medios de comunicación, se tiene la potestad para tomar la decisión de mostrar lo que ocurre en la ciudad o no hacerlo. Y la decisión de Arroyo Al Día es clara: mostrar todo lo que el envía, ya sean videos, fotografías o simplemente comentarios sobre algo que está documentado.
Los roedores que se pasean entre la gente no son fruto de las habladurías de un medio; los pastos altos no crecen porque un medio los va a regar; las bolsas de residuos no se multiplican si un medio va a fotografiarlas; los vehículos afectados a los servicios públicos no los rompe un periodista; el agua no la ensucia una nota del diario y así podríamos seguir enumerando cada reclamo de cada vecino con el fin de ser escuchado.
Por eso es necesario recalcar que la función de un medio periodístico no es atacar ni difamar, sino informar con lo que corresponde. Ya sea dando la palabra a un funcionario para hablar de su labor, o lo más importante amplificar LA VOZ DE LOS VECINOS que son por quienes, tanto el político como el periodista, están al servicio en comunidad.