El incidente provocó grietas en las paredes y quemó cables, sin producir un incendio en la vivienda según el dueño que explicó: “el rayo cayó sobre el caño de la antena de internet, viajó por un perfil de hierro que sostiene el tanque del agua y explotó contra el pilar. Por suerte sólo fueron cuestiones materiales, como las paredes y el modem de internet que quedó calcinado. El rayo buscó la salida y como la instalación eléctrica tiene descarga a tierra que fue absorbiendo la energía, no pasó a mayores. Explotó el medidor, las térmicas casi todas, los cables anudados”.
El dueño lamentó tener que comprar los elementos eléctricos que se quemaron ya que son muy costosos pero celebró que no se produjo un incendio que podría haber dejado un panorama peor.